nueva poesía de Asia

Agradezco profundamente a mis compañeros de ruta , Fernando Sabido Sánchez y Ana Muela Sopeña por permitirme dialogar con estas poesías periféricas que son el epicentro de la palabra y de la vida en este vasto planeta

 http://www.poesiasolidariadelmundo.com/

http://poetassigloveintiuno.blogspot.com/2012/01/5738-antonio-acevedo-linares.html?spref=bl

Uzbekistán

 

 AAZAM ABIDOV

La gente quiere leerme

Visto una traje
Largo
De la cabeza hasta los pies.
Está hecho de letras árabes,
De hilo hecho de algodón y piedra,
El hilo es dorado
El algodón y la piedra tienen la forma
De letras árabes.
La gente quiere leerme,
Lo intentan.
Algunas veces son las letras de algodón
Las que tocan sus ojos
Otras, son las de piedra.
Ellos quieren leerme
Ellos quieren leer al que nunca supo leerse a sí mismo.

Sueño virgen

La estrella toca mis pestañas cada noche
Detrás de mi frente la luna asciende.
Golpeando a la entrada de mi corazón
Está la noche,
como un huésped que vendrá pronto.

Cada noche, llamando al cielo,
Se imponen las aves que parecían tan puras.
“No estás con nosotros, no puedes volar”
“Ven”, me dice el convulso sueño virgen

Mujer leyendo

Una mujer está sentada en la villa
La villa está en un basurero
Y la mujer tiene una joroba:
Ella está leyendo

Está oscuro en el basurero,
Una luz tenue
Cruza la villa

La mujer está leyendo
Bajo la pálida luz de la vela

Su esperanza de vida es tenue, muy tenue
La mujer está leyendo en mi sueño

Aazam Abidov nació el 8 de noviembre de 1974 en Namangan, Uzbekistán. Es poeta y traductor. Terminó estudios de filología. Publicó los siguientes libros de traducciones, entre otros: 9/1, (traducciones de relatos de Salomat Vafo, 2007); Te dejo en total aburrimiento (poemas y traducciones de poesía y prosa del mundo – Tashkent-2006); Blanca sombra. Davsaman. Un milagro está en camino (antología poética de los poetas uzbekos Uroz Haydar y Bahrom Ruzimuhammad, 2005); Melodías de Asia (traducción al inglés de la antología de poesía uzbeka, 2004); El Piadoso sol (poemas de Nafosat Rajabova, en uzbeko e inglés); Sueño de amanecer con algo de luz (traducciones de poesía uzbeca, 2001). Algunos de sus libros de poesía más destacados son: Yo’limni Poylaydi Mo’jiza (2000) y Love In My In (2000). Sus poemas han sido antologados en Rusia, Uzbekistán, Japón e India. Ha traducido al inglés los subtítulos de varias películas de su país. Entre otros reconocimientos recibió el Premio de la Fundación “Ulughbek” (1996, 2000). En 2007 tomó parte en el Festival Internacional de Poesía en Calcuta, Estado de Kerala; y en la Conferencia Internacional sobre Sufismo, tradición y poesía sufí, en Nueva Delhi.

KHOSIYAT RUSTAMOVA

MEMORIA

El gorro de piel en mi cabeza es muy suave,
Tal vez es la piel de un rey del bosque.
¿Cuántos conejos -dime- despellejaron
Para que yo pudiera ponérmelo?
¿Cuántas cosas buenas gasta por mí esta vida?
Sería magnífico que envejeciera rápido.
Tengo en el cuello una espléndida bufanda;
Es un regalo, espero, de una ninfa del agua.
Mi bolsa de ojo de águila mira fijamente

Y el mar rocía perlas en mi corazón.
Y emprendo camino con mis botas altas
De cuero de cocodrilo, mirando
Orgullosa a mi alrededor doy el primer paso.
Todos los días lleno lo que falta y me preocupo,
Oh, Dios mío, ¡qué traviesa soy!
Oh, Dios mío, la vida sigue enterrando
Todas las cosas muertas en mi cuerpo diminuto.

EL TIEMPO

Para vivir no pido permiso
De nadie,
He cogido al mundo como a un globo.
Señor, lo único que quiero
Es que me des atrevimiento, atrevimiento
Para que la muerte vea que ante quien está
Ya está.
Olvidé mi vida pasada,

Cuando había decidido vivir mucho tiempo.

Por diferentes causas,
Por peripecias de la vida,
No ha satisfecho mi confianza – el Tiempo.

*

Dime, ¿Cuál es la diferencia
Entre un asesino y yo?
¿No tengo yo un revólver?
¿Y no tengo ira en mis ojos?
Dime:
¿Qué clase de persona soy?
¿Traería hijos
A este mundo,
Si no fuera una asesina?

Traducciones de Nicolás Suescún

KHOSIYAT RUSTAMOVA nació el 21 de marzo de 1971 en la región de Namangan, Uzbekistán. Es una de las voces brillantes de la poesía contemporánea de Uzbekistán. Graduada de la Universidad Nacional de Uzbekistán, ha publicado muchas colecciones de poesías incluyendo Una casa en el cielo; Rescate; y Una pared. Escribe acerca del amor, los sentimientos, como una cuestión de vida o muerte. Es miembro de la Asociación de Escritores de Uzbekistán. Fue premiada con la medalla “Shuhrat” (Fama). Al decir de su traductor al inglés el poeta uzbeco Azam Abidov: “Los versos de Khosiyat Rustamova son resaltables por su profundidad intelectual, su desesperación y modestia. Su valor artístico es rico en color. Sus versos fluyen de las capas más profundas de su corazón”. Alguna vez escribió: ¡Vida! Si no te acuerdas de mí/ La muerte nunca sabrá de mi existencia/ ¡Dios mío! ¿La muerte se olvida de alguna creación? Si es así, eso es literatura. Si es así, eso es poesía. De repente lágrimas acuden a tus ojos. Tratarás de consolarte a ti mismo…”

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Filipinas

Alice Sun- Cua

Al ver el Guernica en el Centro de Arte Reina Sofia
Su inmensidad conmociona.
Seres humanos, o lo que queda de ellos,
tienen las bocas totalmente abiertas –en agonía, en desespero,
en extremo dolor. El caballo, galopante

Oscuridad

Busco siempre la sombra
Todo es oscuro pensamiento
El cielo duerme en mis ojos,
La luna es trozo y trozo.
Encontraré la verdadera sombra
En la pradera del día del Juicio–
Cuando todo perecerá
Y sólo la oscuridad de Dios será visible

Sueño en la oscuridad

Estaba demasiado oscuro alrededor y en este sagrada oscuridad el Amor dio a luz un niño. La Madre Amor sabía que se trataba de mi Sueño. El sueño abrió sus ojos. Ojos demasiado negros en aquella oscuridad, y en tanto oscurecía comenzaba a encogerse el corazón del sueño. “Ven aquí”
–Dijo el amor– tranquilo, dame tu mano y yo te llevaré a través de este dolor
Es una pena –estaba oscuro en todas partes–
En el cuarto
En el patio
En el corazón.
El Sueño suspiró y murió
El sueño partió a los espacios sin luz.

[Traducción: Andrea Cote]

Alice Sun- Cua  nació en Manila, Filipinas el 7 de enero de 1955. Poeta, traductora y médica. Entre sus libros publicados se encuentran: Riding Towards the Sunrise & Other Travel Essays (Cabalgando hacia la salida del sol y otros ensayos de viaje), 2000, crónicas de sus viajes a lo largo de Asia, Europa y Latinoamérica; Riding Towards the Sunrise & Other Travel Tales (Cabalgando hacia la salida del sol y otros cuentos de viaje), 2001, Premio Nacional del Libro del Círculo de Críticos de Manila; y Charted Prophesies and Other Poems (Profecías trazadas y otros poemas), 2001. Traductora del poeta español Miguel Hernández al Hiligaynon, una de las lenguas de Filipinas. Traductora de Pablo Neruda y de Jaime Gil de Biedma al inglés. Participó recientemente en el programa de talleres Versos en el Metro, del Instituto Cervantes de Manila, una campaña de promoción de la lectura. Labora en el departamento de Ginecología y Obstetricia del Hospital San Juan de Dios en Pasay City, Filipinas.

 

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India

 

Amrita Pritam

Mi dirección

hoy he borrado el número de mi casa
y el nombre de la calle donde vivo.
he cambiado la dirección de todos los caminos.
si queréis encontrarme ahora
llamad a cualquier puerta de cualquier calle
en cualquier ciudad en cualquier parte del mundo.
esta maldición, esta bendición:
dondequiera que encontréis la libertad, allí tengo mi morada.

Perro callejero

Esto sucedió realmente en el pasado—
cuando tú y yo nos separamos
sin ningún remordimiento—
tan sólo hay algo que no llego a comprender. . .

Cuando nos estábamos despidiendo
y nuestra casa se puso en venta
en el patio las ollas y cacharros tirados por doquier
quizás miraban fijamente en el interior de nuestros ojos
y otros que estaban boca abajo
tal vez escondían sus caras de nosotros.

Sobre la puerta la enredadera descolorida
a lo mejor quería confiarnos algo
— refunfuñando al grifo.

Cosas como estas
nunca las pienso
pero aparecen en mi mente una y otra vez:

cómo un perro callejero
siguiendo un olor
llegó a este cuarto vacío
cerrándose la puerta tras él.

Tres días después
cuando la casa cambió de propietario
intercambiamos las llaves por dinero
entregamos los candados al nuevo dueño
le mostramos todas y cada una de las habitaciones—
en el centro del cuarto encontramos el cadáver del perro. . .

No lo oí ladrar ni una vez
—únicamente olí la pestilencia
y aún ahora, de repente, percibo ese olor;
llega a mí desde tantas cosas . . .

Traducción: Olga Y. Mancinelli

Amrita Pritam (31 de agosto de 1919 – 3 de octubre de 2005) (punyabí : ਅਮ੍ਰਿਤਾ ਪ੍ਰੀਤਮ, amritā prītam; hindi अमृता प्रीतम, amr̥tā prītam) escritora india considerada la primera mujer importante de la literatura punyabí. Con la separación de la India tras la época colonial británica, se instaló en la India en 1947.

Nació en Gujranwala, Panyab, hoy Pakistán, hija única de un pracharak – predicador sij.1 Su madre murió cuando tenía 11 años y su padre y ella se instalaron en Lahore. Compagiando con responsabilidades de adulto, empezó a escribir y publicó con 16 años, año en el que se casó con el editor.
Cerca de un millón de musulmanes, hindúes y sijes murieron en los disturbios del cisma de la India en 1947. Amrita Pritam se mudó a Nueva Delhi, donde comenzó a escribir en hindi en vez de en su lengua punyabí.
Amrita Pritam trabajó hasta 1961 para All India Radio. Después de su divorcio en 1960, su obra ha sido de carácter feminista. Algunas de sus obras se han traducido a varias lenguas desde el punyabí y el urdu, incluyendo obras autobiográficas como Rosa negra y Sello fiscal (Raseedi Tikkat en panyabí).
Su primer libro llevado al cine fue Daaku (Dacoit, 1976), por Basu Bhattacharya.3 Con su novela Pinjar (El esqueleto, 1970) Chandra Prakash Dwivedi ganó un premio Filmare a la mejor dirección artística

Fue la primera mujer que recibió el Sahitya Akademi Award en 1956 por Sunehe (Mensajes), y además ganó el Bhartiya Jnanpith, el premio literario indio más reconocido en 1982 por Kagaj te Canvas (Papel y lienzo). Ganó además el Padma Vibhushan, y recibió doctorados en literatura y honoris causa en las universidades de Delhi, Jabalpur y Vishva Bharti.
Amrita Pritam vivió sus últimos años con el artista Mroz.4 Murió el 31 de octubre de 2005.

EUNICE DE SOUZA

Pieza de Conversación

Mi colega criada en Portugal
agarró un shivalingam de arcilla
un día y dijo:
¿Esto es un cenicero?
No, dijo el vendedor,
Esto es nuestro dios.

Consejo para mujeres

Tené gatos
si querés aprender a pilotear
la otredad de los amantes.
Otredad no siempre es abandono —
Los gatos vuelven a sus piedritas
cuando lo necesitan.
No putean por la ventana
a sus enemigos.
Esa mirada de sorpresa perpetua
en esos enormes ojos verdes
te enseñará
a morir sola.

DULCES DIECISÉIS

Bueno, no se puede decir
que no lo intentaran.
Las madres nunca hablaron de la menstruación.
Una monja gritó: Ordinaria
no digás corpiño
decí sujetador
Y le abrochó mangas de papel
a nuestros vestidos sin mangas.
El cura tronó:
Nunca salgan solas con un hombre
Solas nunca
y aunque estén comprometidas
besos sin ninguna pasión solamente.

A los dieciséis años, Phoebe me preguntó:
no te puede pasar cuando estás en un baile,
tipo así, viste
que te de un embarazo, tipo, mientras
estás bailando?
Yo, con dieciséis, le aseguré que sí,
que podía pasarle.

(Traducción de Aníbal Cristobo)

Aryanil Mukhopadhyay

El significado de la fiesta de la luz

[La versión de Subhro Bandopadhyay y Susana Agustín]

La noche en la autovía, el camión más pesado será
en el que duermen tres mil mariposas,
muchas de ellas son de colores, el ala

y la pluma en su vuelo prosódico,
pensé muchas veces que son globos

el cometa atrae el cielo mientras mueve la sábana
mañana al levantarme
será fiesta en el conservatorio

pasajes de mi vida han salido con distintos rostros nuevos,
unas veces me construyeron con palabras,
mi hijo me pregunta hoy ¿qué significa la niñez,

la fiesta de la luz?

Riberas por las que pasear
para crear la primera perla del amor
ahí estamos encendiendo cohetes
después de cortar la tarta nevada de la luna,

a las nueve, gritan los sentidos

El colibrí

[La versión de Subhro Bandopadhyay y Susana Agustín]

Tú te abres a ti mismo cuando abres un libro
te llega un aroma al arrancar las hierbas de la piedra
una armonía sorprendente reconstruye ahora

un callejón del norte de Calcuta del año 1978

No hay que poner el vino sobre la madera del piano
así mismo hay que alejar un poco los amores,
hay unas frondas de espanta-humanos
las heladerías
un camino en el bosque
la biblioteca

Qué ojos tan grandes tienes en ellos

se refleja el próximo intercambiador
la avioneta publicitaria en el cielo o
la tienda de marcos de cuadros
incluso La madre y la hija de Édouard Manet

el colibrí que agujerea la luna

es también nuestro representante

Hacer el vino

[Versión de Subhro Bandopadhyay y Violeta Medina]

Perdí las fronteras en la viña granate.
Ahora al regresar a casa
a las venas exitosas a donde llegan

los mejores pensamientos,
llegan los hogares.
Cada espacio tiene algo de mi propio tiempo,
allí está mi hogar,
solamente cruzo la frontera de las venas a la botella,

luego al vaso del vaso a otra vena

¿después de cruzar cuántas fronteras

se puede volver a casa?

Todas estas avenidas celestes de los callejones invernales
la calle nevada estos campos en el medio de las chabolas
la cuerda de tender en el balcón,

en la cuerda hay una hoja del poema memorizado la estrofa
da igual que sea de otros poetas.
sería mejor que fueran jóvenes
si no entienden acerca del vino no importa
también vale si es el beber medicinal.

Tu tarjeta de visita se quedó en el asiento,
el tranvía mudo se está moviendo hacia su última parada,
tal como rompemos los frutos secos al lado del vaso
tal como la palma del viento
cambia la moneda de las hojas de los Krishnachurha,
no se puede igualar estas dos imágenes
tu error de calculo asecha al mío,
en el callejón esto provoca una llamada gestual
levantando la camisa
aparece la boca negra en medio del pezón

pasa el líquido granate de nuevo por las tuberías de la gente desconocida,
la cámara fotográfica de mucha gente anónima sólo hace fotos en blanco y negro.

Aryanil Mukhopadhyay escribe en bengalí y en inglés. Nació en 1964 en Calcuta, India. Es la voz más importante de la poesía de la diáspora del idioma bengalí. Una voz diferente de la poesía de la década de los 90. Dirige la revista literaria Kaurab con otros tres directores y es el encargado de la página web la misma revista en estos últimos 10 años. Ha publicado cuatro libros de poesía y recibido el prestigioso premio Kabita Pakshik Samman. Desde 1995 vive en Cincinnati, EE.UU., trabajando en su profesión que es Ingeniería Matemática. Algunos de sus libros han sido elogiados por poetas americanos como John Ashbery o Pat Clifford

Subhro Bandopadhyay

Estás dormido en las letras

A mi padre

Recuerdo los atardeceres nacidos del agua, está el caballo gris en la calle negrísima, muchas cintas doradas han envuelto su cuerpo

Yo decía desde lejos que te fueras, que no te quedaras más con el dolor, y él se quedaba tenaz, débil, terco

Qué intento tan emocionado el de mandar las cintas, dentro del pecho oscuro, al vientre somnoliento

Delante está el valle quieto de color verde oscuro con niebla, unas miradas atrás, hacia nosotros, ¡ay! arden las cintas doradas en el medio, son las 5 de la tarde, noviembre

El infierno de las letras

Traspasa el agua a la tierra. Queda inseparable el golpe, la fuerza de los movimientos y en medio de todo esto si se quiere gritar se ve la herida brillante como un río en la garganta. Escapan todas las palabras. Me agarro con una piedra a este viento parecido al vapor. Justo antes de morirme siento que hay letras todavía en mis palmas y mi muerte ya está decidida con ellas, en estas piedras sin agujeros…

El diálogo de los creyentes

Se nota que el diálogo entre Dios y el hombre flaco, con un pañuelo melancólico en su bolsillo, transcurre en las manchas negras debajo de los ojos. Al salir de la iglesia amarilla él ve que un gato nublado y lento le asecha desde la parte más abandonada

El tiempo para un creyente siempre está a sus pies. Nosotros, la gente de los cantos negros, no sentimos el entorno del verano fresco. Las ardillas. Los abuelos palpan la luz solar de color aluminio. Los nietos están con ellos por hábito.

Desde la mano desordenada, de ese hombre flaco, caen las calles de su adolescencia, ahí queda también el perfume del nacimiento. Cae también: el valle de los domingos, el parque La Dehesa condensadamente verde, la muchedumbre. La mañana afloja como las páginas de un libro sagrado que se ha descubierto al excavar

Las letras no pueden contener toda la emoción del ser humano, si pensamos en la abstracción de los sonidos quedamos mudos, entonces ¿a dónde van estas imágenes de pequeños vuelos? Estos suspiros, estas lágrimas ¿pueden hacer orificios a lo menos sobre las paredes o sobre los frescos coloridos del lenguaje? A lo que los artistas de la restauración dirían: signos de sal…

Subhro Bandopadhyay (seudónimo de Subhransu Banerjee) nació en 1978, en Calcuta, India. Estudió biología, luego el español. Es diplomado por Instituto Cervantes. Fue finalista de Sanskriti Awards for literature (el premio de nivel nacional para los jóvenes escritores de India). Recibió la I Beca Internacional Antonio Machado para creación poética (2008). Ha publicado 4 libros de poemas, una novela y una biografía de Pablo Neruda en bengalí. En 2010 se ha presentado la versión española de su último libro de poemas * (Chitabagh shahor) La ciudad leopardo que recibió la beca machadiana en España. Es el fundador director de la revista de poesía Podyocharcha y dirige la revista Kaurab con otros 4 directores. Actualmente reside en Nueva Delhi donde trabaja como profesor colaborador del Instituto Cervantes.
(* Versión del autor y de Violeta Madina)

Sujata Bhatt Ahmedabad

Las voces

Primero el sonido de un animal
inimaginable.

Luego: el susurro de un insecto, el silencio de un pez.

Y después las voces se tornan más y más altas.

La voz de un ángel que recién ha muerto.
La voz de un niño que se niega
a convertirse en un ángel con alas.

La voz de los tamarindos.
La voz del color azul.
La voz del color verde.
La voz de los gusanos.
La voz de las rosas blancas.
La voz de las hojas arrancadas por las cabras.
La voz de la escupida de una serpiente.
La voz de la placenta.
La voz del latido del corazón del feto.
La voz del cuero cabelludo del cráneo
cuyos cabellos cuelgan detrás de una vitrina
en un museo.

Solía pensar que había
sólo una voz.
Solía esperar
pacientemente a que esa voz regresara
y volviera a comenzar el dictado.

Estaba equivocada.

Ahora ya no puedo contarlas.
Ya no puedo
tomar nota de lo que quieren decir.

La voz del fantasma que quiere
morir una vez más, pero esta vez
en un cuarto mejor iluminado y con fragantes flores
y con otros parientes.
La voz del lago congelado.
La voz de la niebla.
La voz del aire mientras nieva.
La voz de la niña
que aún ve unicornios
y conversa con ángeles cuyos nombres conoce.
La voz de la savia del pino.

Y después las voces se tornan más y más altas.

A veces las oigo
reírse de mi confusión.

Y cada una de las voces insiste
y cada una de las voces sabe
que es la única y verdadera.

Y cada una de las voces dice: sígueme
sígueme y te llevaré de la mano –

De Marie Curie a su esposo

Las ecuaciones son luminosas ahora.
El brillo tenue a lo largo de mi página,
a lo largo de las paredes
a lo largo de la almohada
donde tu frente debería estar.
Habrías sonreído al ver la forma de tu gráfico,
el que completé tubo de ensayo por tubo de ensayo.

Te las ingeniaste para deslizarte dentro mío,
te las ingeniaste para enrollarte todo, apretadamente en mi pecho.
Quiero que te acuerdes
de las vincapervincas, los narcisos,
la glicina, los lirios, el codeso;
de las vacas que caminaban con lentitud para olfatear,
de los manubrios que torcimos mientras montábamos en bicicleta a través de tantos árboles,
de tantos cielos y hierbas.
Hallando protección en la oscuridad, cada noche íbamos
a inspeccionar nuestras luces mágicas, fosforeciendo en brillantes
amarillos y verdes, amarillos y azules,
atrapadas en hileras e hileras de botellas.

Ahora se me antoja el gris,
se me antoja la lluvia: días como aquél
que te mató me mantienen
en el laboratorio y en las salas de clase.
Pierre, esta tarde a la una y media
continué tu curso en la Sorbonne.
Esta tarde
te sacudiste en mi pecho.
Tu barba corrió por mis venas, por mi sangre. Te agitaste,
tus piernas golpeando contra mis costillas
mientras analizaba el progreso
que se ha alcanzado en la Física.
Pero a la noche, aún cuento en polaco.

Traducciones de Jorge R. Sagastume

 

Años después volveremos a esa tina

Años después volveremos a esa tina
la posición
de las llaves,
el agua resbalosa
como una cubeta
de anguilas entre nosotros…
ya viejos y con hijos crecidos
recordaremos la caída
del agua,
el jabón inútil,
la montaña húmeda de toallas.
“¿Recuerdas la bañera de Belfast?”,
nos diremos, coquetos.

Traducción de Emmanuel Caballero

El Kama Sutra contado de nuevo

Entonces Roman Svirsky dijo
“es ilegal en Rusia escribir
sobre sexo
de tal manera que
para Vasily Aksyonov
es importante escribir sobre ello”

Te ríes
pero yo quiero saber
cómo romperíamos el largo silencio
si estuvieramos bajo esas mismas reglas.

No basta con decir
le besó los huevos,
le lamió toda la verga,
su lengua no podía parar.

Y es que él piensa en el primer día:
ella mira hacia otro lado
mientras se quita la camiseta
los blue jeans, las bragas, el brasier.
Ni siquiera voltea a verlo
hasta que ya está en el lago,
con el agua clara hasta el cuello
pero inacapaz de ocultar su piel.

Nadan
hasta las islas
pero él no recuerda haber nadado;
sólo rozar su pierna
una vez, y después sumergirse
bajo sus muslos y estar bajo el agua
lo suficiente para echar una buena mirada,
salir a respirar y observar
su pelo negro flotando liso,
y observarla después
escalar
las piedras, para salir del agua.

Ella no sabe qué decir,
Él desearía que fuesen cisnes,
los cisnes de Yeats
que no tenían necesidad de hablar
y podían deslizarse siempre
por otros mundos;
mágicos, aunque rozando carrizos de verdad.

El sol le da a ella en los ojos
por eso se acrecan a los pinos.
Al tocar sus pezones
él no sabe
quién de los dos está más sorprendido
(años después él recuerda esa mirada,
el modo en que sus ojos se agrandan).
A él le sorprende
que ella quiere que le bese
una y otra vez los pezones
porque ella tiene apenas diecisiete años le sorprende
que sus pechos están tan llenos.
A ella le sorprende
lo rico que se siente
porque él apenas tiene diecisiete años le sorprende
que pueda ser tan tierno
y tan duro dentro de ella,
así como agujas de los pinos
pueden ablandar la tierra.
¿En dónde termina la tierra
y empieza ella?

Debió haberse tragado el cielo
el lago, y todos los bosques
veteados de senderos marrón ámbar;

ya que ahora una enormes alas blancas
van descendiendo entre
sus muslos, aleteando más fuerte
por su pecho,
el pico
acariciándole la columna
las plumas hormigueándole la piel,
la sangre adentro
de sus ingles se hincha

mientras unas alas arremeten por salir,
arremeten.

Sujata Bhatt Ahmedabad, India, 1956. Poeta y traductora. Ha recibido numerosos premios y reconocimientos internacionales, entre ellos el Commonwealth Poetry Prize. Ha publicado seis volúmenes de poesía en el Reino Unido y su obra, traducida a más de veinte idiomas, está incluida en varias antologías poéticas y ha sido difundida en los canales de radio y televisión de la BBC de Londres. Ha sido escritora visitante en la Universidad de Victoria, en British Columbia, en Canadá y también en Dickinson College, en Carlisle, Pennsylvania, Estados Unidos. En febrero de 2004, la UNESCO publicó su poema Search for My Tongue, como parte de la celebración del Día internacional de la lengua madre. Otras obras: Brunizem, 1988, Commonwealth Poetry Prize; Monkey Shadows, 1991; The Stinking Rose, 1995; Nothing is black, really nothing, Augatora, 2000; y A colour for solitude, 2002.

KAMALA SURAIYA DAS

La Vieja Casa De Juguete (Fragmento)

Traducción: Isabel García López

“No hay más canto, ni baile, mi mente es vieja
casa de juguete con todas las luces apagadas.
La estrategia del hombre poderoso es siempre la misma,
sirve su amor en dosis letales,
porque el amor es narciso al borde del agua, obsesionado
por su propio rostro solitario y, sin embargo, debe al fin buscar
un final, una libertad pura y total, debe desear que los espejos
se rompan y que la noche amable borre el agua.”

***

Planeabas domesticar una golondrina, retenerla
En el largo verano de tu amor para que olvidara
No sólo las frías estaciones y los hogares dejados por el camino, sino
También la naturaleza, la urgencia de volar y los infinitos
Senderos del cielo. No fue para adquirir conocimiento
De otro hombre más que vine a ti, sino para aprender
Quién era yo y el aprenderlo, aprender a crecer, pero cada,
Lección que me diste fue sobre ti mismo. Te complacía
la respuesta de mi cuerpo, su clima, sus frecuentes y superficiales
Contracciones. Babeaste saliva en mi boca, te derramaste
En cada rincón y grieta, embalsamaste
Mi podré deseo con tus jugos agridulces. Me llamaste esposa
Aprendí a trocear la sacarina en tu té, y a
Ofrecer las vitaminas en el momento apropiado. Encogida
Bajo tu monstruoso ego comí del fruto mágico y
Me convertí en una enana. Perdí la voluntad y la razón
A todas tus preguntas murmuraba respuestas incoherentes.
El verano comienza a hacerse pesado.
recuerdo las brisas más fuertes del otoño
y el humo de quemar tus hojas.
Tu habitación tiene siempre luz artificial,
tus ventanas están siempre cerradas.
Incluso el are acondicionado ayuda poco,
Ante el penetrante olor masculino de tu respiración.
las flores cortadas en los jarrones ha comenzado a oler a sudor humano.
no hay más canto, ni baile, mi mente es vieja
Casa de juguete con todas las luces apagadas.
la estrategia del hombre poderoso es siempre la misma,
sirve su amor en dosis letales,
porque el amor es narciso al borde del agua, obsesionado
Por su propio rostro solitario y, sin embargo, debe al fin buscar
Un final, una libertad pura y total, debe desear que los espejos
Se rompan y que la noche amable borre el agua.

Los reclusos

Hubo una época en la que nuestro deseo era
Como una bandera multicolor de ningún
País concreto. Reposábamos
En la cama, los ojos vidriosos, fatigados, como
Juguetes que los niños muertos dejan,
Y nos preguntábamos el uno al otro. ¿A qué
fin, a qué maldito fin?
Ésa era la única clase de amor,
Ese destrozarnos mutuamente,
Como reclusos desbrozando y destripando terrones
Al medio día. Éramos tierra bajo el caliente
Sol. Había fuego en nuestras
Venas y las frías noches de la montaña no
Servían para aliviar el ardor. Cuando él
Y yo nos fundíamos en uno, no éramos ni
Macho ni hembra. No quedaban
Palabras, toda palabra era aprisionada
En los viejos brazos de la noche. En
La oscuridad crecimos, mientras en silencio
Cantábamos, cada nota surgiendo del
Mar, del viento, de la tierra y
De cada triste noche como un dolor…

Nació en 1934 en Malabar, Kerala (sur de la India). Educada en casa hasta los 15 años, su familia arregla para entonces su matrimonio con un hombre mucho mayor . A pesar de la diferencia de edad, su marido, K. Madhava Das, será su gran aliado, animándola a escribir aunque sólo puede hacerlo por la noche, una vez cumplidas las obligaciones domésticas y familiares. Este apoyo conyugal se mantendrá a pesar de la polémica que siempre ha rodeado a esta escritora por el marcado contenido sexual de sus poemas y más tarde por la sinceridad descarnada de su autobiografía.
Mujer versátil y polifacética, Kamala Suraiya Das se ha interesado además por la pintura y ha realizado asimismo programas de radio sobre poesía. En diciembre de 1999 se convierte al Islam y posteriormente anuncia su intención de legalizar su partido político, “Lok Seva”. Fue editora de poesía y es actualmente colaboradora habitual de periódicos indios y extranjeros.  Autora de más de treinta novelas en malayan (lengua de su región, Kerala), la autora ocupa desde hace años un puesto destacado en la literatura moderna, utilizando a menudo su seudónimo de Madhavikutty. Sus poemas se han publicado en catorce antologías.
Su obra en inglés comprende cinco volúmenes de poesía,  novelas y una colección de relatos cortos. Galardonada con prestigiosos premios nacionales e internacionales, Kamala Suraiya Das ha contribuido a crear, a lo largo de su carrera, nuevas vías hacia la emancipación de la mujer india.

Mongolia

 

Hadaa Sendoo

INFANCIA

Me gustaría galopar sobre la superficie luminosa del agua
como una libélula
Me gustaría cantar en una gran pila de heno como un saltamontes
Me gustaría volar y esparcir polen sobre las flores bajo la luz de la luna
como una mariposa
Me gustaría revolotear surcando el cielo como una nube
Me gustaría balancearme con elegancia como los árboles alrededor
del lago de la luna

Permitiré que las alas del viento marino se eleven en mi mente
Pediré a las abejas dejar miel a las madres
Pediré al pequeño ciervo salir de su tenue sueño
Dejaré al pequeño pájaro rojo que crié, irse en una noche lluviosa
Dejaré a las libélulas galopar sobre la superficie luminosa del agua.

Tomado de Come Back to Earth

EL PRIMER SUEÑO DE LA PRIMAVERA

En la noche del bituun*
He decidido no extrañarte,
Pensaré en mí mismo una vez más.
Pero en la primerísima noche de este año del gallo
¿Por qué será que soñé contigo de nuevo?

¿Pueden los muertos del día sólo revivir en la noche?
¿Los desaparecidos de esta vida aparecerán en la próxima?

Tsvietayeva ha dicho
Que el amor no es infinito
El inmortal definitivo es el mundo

Copos de nieve flotante
Se reúnen
En los ojos del caballo bajo la luna
Sobre el cercado al amanecer

*La víspera del año nuevo en el calendario lunar de Mongolia.

Tomado de Come Back to Earth

RAÍZ

Estoy vivo
y puedo ver la raíz de los ríos,
la raíz de la hierba,
La raíz del cielo,
la raíz de las rocas
la raíz de la poesía.

Cuando desaparezca,
soñaré la poesía de la raíz,
las rocas de la raíz
el cielo de la raíz,
la hierba de la raíz
los ríos de la raíz.

EL PERDURABLE TONO DE MONGOLIA

Tú siempre me haces evocar
Una seda azul como el río
Un travieso pony que huye
Una clara primavera carcajeando
un beso ruborizado entre un par de seres
Un tazón de sabrosa y refrescante Masala Chai
Una antigua mesa con diseños ornamentales
Un carro de bueyes saltando a lo largo de un sinuoso camino
Un Obo acumulado con piedras
Una hilera de gansos salvajes surcando el cielo
Un cielo tan solitario como yo
Una seria enfermedad

La hierba amarilleando en la vasta pradera verde
del norte de Asia

La última incontaminada yurta de Mongolia

La última tribu nómade natural

Un renovado Morin Khuur* de ensueño

¡La última carrera nómade avanzando hacia el último mar del mundo!

Un danzarín del destino

Un cantante del ser espiritual

*Instrumento musical de cuerda mongol

Tomado de Come Back to Earth

 

Hadaa Sendoo nació en Mongolia el 24 de Octubre de 1961. Poeta y traductor, es miembro de la Unión de Escritores de Mongolia. Sus poemas han sido traducidos a más de 30 idiomas, y ha sido ampliamente publicado en el Reino Unido, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Francia, Alemania, Rusia, España, China, Grecia, Polonia, Italia, Argentina, Austria, Eslovaquia, Brasil, Canadá, Chile, India, Israel, Japón, Corea, México, Nepal, Nicaragua, Portugal, Rumania, Turquía, Georgia, Serbia, Venezuela y otros países. Fundó el Almanaque Mundial de la Poesía 2006. Ganador, entre otros reconocimientos, del Premio de la Unión de Escritores de Mongolia y la medalla de Embajador Mundial de la Poesía 2009 en Canadá. Ha publicado ocho libros de poesía. Su más reciente de tres colecciones de poesía han sido publicadas en Mongol, Inglés, Chinó y Georgiano en 2010.

Turkmenistán

 

Ak Welsapar

 

EN EXTRAÑOS PAÍSES

Preferible vivir en exilio,
Que servir a un tirano.
Preferible morir dignamente en un país extraño
Que vivir como extraño en mi propia patria.

Todo sufrimiento pasa.
Dejas la vida pero el amor queda.
Tu alma está amarrada al amor
Vuelve y se convierte en parte de tu patria.

LADRAN LOS PERROS

Los perros quiebran la oscuridad con sus ladridos
Las estrellas como ranas nocturnas expanden su luz,
Como un arco amarillo
Como una hoz
¡Se inclina la luna a pastorear las estrellas en el cielo!

La oscuridad sentada en la hoja se columpia
La noche esconde un secreto en su alma.
La oscuridad en la rama de los árboles se asemeja
A los cuervos de un país extranjero.

Incluso hoy me acuerdo,
De mi infancia en un patio lejano
Cuando mi corazón rebosaba de sueños
Y era de noche cuando surgió del patio la oscuridad.

Los fantásticos años se volvieron aire,
El mundo se agitaba como un pájaro en la mano.
Pero los años se perdieron descuidadamente
Como una moneda de un bolsillo roto.

Moneda perdida que no se vuelve a encontrar,
Los años idos, nunca regresan.
Nunca volvemos a tener la misma flor
Aunque cada año florezcan nuevas.

Se pierde todo para luego apreciarlo mejor,
Absurdamente llevado por las olas de la vida
Ahora sé que la oscuridad cada noche
Surge de mis ojos cansados.

PEREGRINO

Cierto peregrino del Este antiguo
Buscó toda su vida la verdad sobre Dios
Llevó sus sueños a caballo
Y caminó a pie en la realidad.
Más ni encontró a Dios ni la verdad.

Un día pudo cabalgar un caballo de madera,
Murió en la angustia sin lograr su objetivo.
Con los ojos abiertos dejó el mundo.
Pues en el último trecho tuvo miedo
De perder su encuentro con Dios.

EL CORAZÓN DESNUDO

Los corazones desnudos parecen montañas,
Altos como ellas y amplios como la tierra.
Tu corazón estaba antes escondido en grasa
Nunca entendiste las palabras.

Pero desafortunadamente pasó año tras año
Nevaba en el invierno,
En la primavera las flores nevaban.
Ahora al vemos se siente como en invierno,
En los hombros de tu corazón hay una capa de piel…

EL OTOÑO

La alegría del otoño termina,
La granja pierde su preciosa herencia.
La fronda cae de repente,
Como un gorrión herido por un disparo.

El canto de los pájaros ahora se ha silenciado,
La tristeza se expande en la tierra.
Como cuchillo la flecha de las grullas,
Taja el cielo a lo ancho.

En el cielo salta el sol–como una rana,
Croando entre las nubes sin ruido.
La tierra se enfría rápidamente en la noche.
De día se calienta insegura.

El frío viento en las calles del otoño
Flirtea con las muchachas, juega con sus rizos,
Y desesperado busca cada día
la bufanda de flores que perdió en la primavera.

NO ME ACOSTUMBRO

Altas, altas montañas,
Arenosas colinas,
Qué hermosos días,
¡Qué bellos momentos!

Tejida en el jardín la neblina,
las cimas de la montaña están cubiertas de nieve.
La vida es demasiado veloz,
Todo lo que pasa –es sólo un sueño.

¿Qué es la flor? ¿Qué es el sol?
¿Qué es música o palabra?
¿Qué es el alma llena de secretos?
¿O la lluvia, la nieve y la tierra?

¿Por qué son saladas las lágrimas?
¿Y la dicha dulce?
¿Qué es la fuerza del amor?
¿Y el secreto del amor?

Todo es claro,
Y todo es un enigma.
Amo la luz del día,
Y el enigma de la noche.

Cada mañana descorro
La cortina de la ventana
Y veo el viejo mundo
por primera vez.

Es por eso que también yo
Puedo vivir mil años:
Vivir nunca será
Una costumbre ordinaria.

Traducciones de Ángela García

Ak Welsapar nació en Turkmenistán el 19 de septiembre de 1956. Poeta, novelista y periodista. Se graduó en Teoría Literaria y en Periodismo en Moscú. Escribe en turcomano, ruso y sueco. Su primer libro publicado, para niños, se llamó Which of us will dive deepest?, 1982. Su novela, The Melon Head, 1984, recibió el Premio Nacional de Literatura. Ha publicado catorce libros, entre ellos: A Long Journey to Nearby, 1988; This Darkness Is Brighter, 1989; The Bent Sword Hanging on the Old Carpet, 1990; Mulli Tahir, 1992; The Revenge of the Foxes, 1993; The Round House, 1996; Longing for Another Sky, 2005; If I Only Were a White Bird!, 2006. Como periodista denunció la crisis ambiental producida en su país por el monocultivo del algodón, acompañado del uso de químicos y pesticidas que afectaron gravemente la salud de mujeres y niños. Miembro honorario del International Pen Club desde 1993. Sobre la novela Cobra, 2003, expresó Ludmila Lavrova, “En la sinfónica complejidad de la novela puedes ver la realidad del hombre moderno. Una realidad a la deriva sin excusa hacia un estado que en términos filosóficos y políticos puede ser descrita como pos- historia. En la obra de Welsapar la era de la tiranía es simbolizada por el ‘nuevo tipo’ de dictador, que colabora con sus predecesores para manipular las piedras de la fundación de la democracia, los derechos humanos, la justicia y el patriotismo.

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